LA AMISTAD

Cada día me doy más cuenta que tengo muy abandonados a mis amigos. No puede decirse que me olvide de ellos porque los llevo en la mente, pero mi conciencia me dice que debería telefonearles para saber de ellos.
No es algo que me suceda sólo a mí, supongo que cada uno toma su rumbo y organiza su vida como mejor sabe o mejor le dejan. Sin embargo, pasan los meses y después los años si no se remedia, hasta que al final, más que unos amigos, somos casi dos extraños.
Hace una semana recordé la pregunta que me formuló el que se convertiría en mi médico de cabecera de por aquel entonces, hoy médico de familia, Doctor Costa: "¿Cuántos amigos tienes?'
"Cuatro o cinco", le contesté.
¿Cuántos amigos tengo?, me plantearía yo ahora. Cuatro o cinco, volvería a ser mi respuesta.
Algunos nombres de la lista se repetirían pero la mayoría serían diferentes. Y no es que hubiera habido un enfado, por lo menos no por mi parte, sino que los caminos, que un día convergieron, siguieron dos destinos distantes y separados.
He de reconocer que no confiero a la amistad el valor de antaño. Quizá sea malo... quizá sea bueno..., aunque he aprendido a convivir y aceptar mi soledad y no me aferro a la amistad porque pienso que debe ser un sentimiento espontáneo y natural.
Puede sonar extraño pero soy feliz a mi manera, con el ronroneo de mi gato y un día soleado.
Prefiero no esperar nunca nada para agradecer lo recibido y, por ahora, tengo mucho que agradecer y muchos a quien dar las gracias.
Por la fiesta sorpresa de aniversario, por las visitas recibidas, por escucharme... por esos grandes y pequeños detalles que hablan por vosotros, que me hacen creer en vosotros, que me demuestran que, a pesar de la distancia y el tiempo, seguimos unidos.
Nunca olvidaré a los amigos de antes por lo que compartimos, por lo que dieron y yo di... pero en la vida evolucionamos y conocemos nuevas personas que llenan ese vacío.
Sí, prefiero no esperar nunca nada, prefiero tan sólo vivir.

1 comentarios:

disancor dijo...

Algunas veces nos sorprendemos con más amigos de los que creiamos tener, lo complicado es saber quienes lo son. Sufrimos desengaños, pero vale la pena equivoccarse. De todas forma, los amigoss hay que cuidarlos.
He intentado escribirte algún comentario, pero no sé porqué no salen de mi ordenador.
Deseo te encuentres bien y con la
moral a tope.
Saludos Dolores,